TERAPIAS FLORALES.
Cuando hablamos de medicina floral o Antroterapia, nos estamos refiriendo a un método terapéutico alternativo y natural basado en su mayoría, en esencias extraídas de flores silvestres.
Su creador, el doctor Edward Bach entendía que la enfermedad era un producto del desequilibrio o conflicto entre la personalidad y el ser espiritual, y desarrolló un método para el que empleó capullos de flores del campo, agua pura y el sol. Tuvo, a lo largo de toda la investigación, un marcado interés por la sencillez para transmitir sus descubrimientos
Comprobó, a lo largo de su trayectoria como médico, que gran parte de las patologías que presentaban sus pacientes, tenían estrecha vinculación con la personalidad de cada uno de ellos. Fue así que se interesó por hallar la raíz de los conflictos, como el camino más certero para recuperar la armonía general y, en consecuencia, colaborar con la salud mental y física.
Los remedios florales construían caminos donde no los había y fortalecían energéticamente como defensa ante las agresiones de las enfermedades.
¿Qué es la Terapia floral?
Terapia Floral se denomina al sistema terapéutico descrito por Edward Bach, que utiliza las esencias florales como medicamentos. Ha sido reconocida desde 1976 por la OMS como un sistema muy útil, sencillo, económico y que puede ser utilizado en forma eficaz, fácil y segura sin efectos secundarios, desagradables y/o tóxicos.
Origen e historia
Sus orígenes se remontan a la antigua China. De occidente sólo hay breves menciones en los relatos sobre los antiguos filósofos como Platón, Sócrates, quienes en sus días de meditación buscaban en el rocío que estaba sobre el pétalo de las flores, alivio para los estados emocionales en desequilibrio. Pero solo en nuestro siglo, el doctor Edward Bach organizó y constituyó un nuevo sistema terapéutico, fundamento de las esencias de flores.
El Dr. Edward Bach (1886-1936), médico, bacteriólogo, homeópata e investigador, encontró en los remedios florales, una forma de terapia de gran eficacia. Se le considera el fundador de la terapia floral, pero sólo a sus 38 esencias florales se les llaman Flores de Bach.
Edward Bach definía a la enfermedad como un desequilibrio emocional que se produce en el campo energético del ser vivo. Si este desequilibrio continúa por cierto tiempo sin tratamiento, se produce la enfermedad en el cuerpo físico. Escribiéndole a un colega definía: “la enfermedad es una suerte de consolidación de una actitud mental y solo es necesario tratar tal actitud mental y la enfermedad desaparecerá”.
Se le llaman Flores de Bach, a la serie de 38 esencias naturales extraídas de flores silvestres de la región de Gales, en Gran Bretaña,cuyas propiedades curativas fueron descubiertas por el médico galés Edward Bach entre los años 1926 a1934. A esta serie de remedios son usados en la Terapia de las emociones.
Ha sido empleada desde su creación hasta nuestros días en Inglaterra y algunos países de Europa (España, Francia, Alemania, Polonia, etc.). A América llega hacia 1970 con el grupo FES.
¿En qué se basa?
Este sistema terapéutico está incluido dentro de las llamadas Medicinas Vibracionales o Bioenergéticas junto con la cromoterapia, gemoterapia y la musicoterapia entre otras. Todos estos sistemas, junto con otros como la acupuntura, la homotoxicología, las reflexoterapias…, conforman el gran grupo de Medicinas Alternativas, aunque el término no es del todo correcto, pues la medicina es una sola y solo posee diversos sistemas diagnósticos y terapéuticos.
Las esencias florales son preparados vibracionales que conservan la cualidad energética única de una flor determinada. La flor tiene las características de una antena de energía que recibe las energías del cosmos (del sol) a través del aire y las energías de la tierra (por el tallo y la raíz). De la unión y equilibrio de esas dos energías, mantiene características individuales que pueden ser transferidas al agua en el método de preparación de la esencia.
¿En qué puede ayudarnos?
Las cualidades florales van haciendo su trabajo de forma lenta y pausada, y produciendo en la mayoría de los casos un efecto silencioso, tanto que la persona después de un tiempo, supone que esta característica armónica de su ser es propia y no atribuye a la flor su efecto.
Las personas después de un tiempo de tomar la esencia floral refieren no haber sentido efectos importantes atribuibles a la flor, sin embargo si se les interroga sobre síntomas o estados emocionales alterados que se encontraban previos a la toma de la flor, evidencian que lo han cambiado. No suelen saber cuando ocurrió tal hecho, ni bajo que circunstancias y por tal motivo no lo atribuyen a la acción floral.
La utilidad de las esencias florales la encontramos en la consulta médica profesional(infancia, niñez, pubertad, embarazo, parto, tercera edad, proceso de muerte, trastornos mentales, desordenes emocionales, enfermedades de cualquier estilo). En terapias ocupacionales, fisioterapia, logopedia, etc.