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Edemas, linfoedemas y celulitis 

El edema es la retención de agua y de diversas sustancias en un organismo o tejido (la piel y el tejido subcutáneo principalmente). Esta retención de agua se produce cuando el equilibrio entre las sustancias filtradas y reabsorbidas a nivel de los capilares sanguíneos es anormal. Diferentes factores pueden alterar éste equilibrio, como el mal funcionamiento del corazón, del hígado, de los riñones y la deficiencia venosa.

El linfoedema es simplemente una deficiencia del drenaje linfático pues éste es incapaz de conducir el exceso de desechos y de agua hacia la circulación sanguínea. De ahí la incapacidad de drenar los edemas.

La Celulitis es la inflamación del tejido conjuntivo subcutáneo que le da a al piel ese aspecto de "piel de naranja". La celulitis se constituye en 4 etapas. La primera marcada por una disminución veno-linfática progresiva que va a crear un edema intersticial (entre los tejidos conjuntivos); La segunda es la formación de pilas de adipocitos "pegados", en éste estado la elasticidad de la piel esta disminuida. La tercera etapa es la constitución de micronódulos, pilas de adipositos cubiertas de tejido conectivo. Se pueden palpar en la piel. Finalmente la última etapa es la instalación de una fibrosis definitiva o verdadera cicatriz irreversible que disminuye a su vez la circulación local.

Técnica del drenaje linfático 

El drenaje linfático manual es una terapia de lujo que suma al bienestar corporal que aportan los masajes convencionales su poder para eliminar toxinas y aumentar la respuesta inmunitaria del organismo. Además, está especialmente indicado para preparar los tejidos antes y después de someterse a las distintas intervenciones de cirugía estética.

La técnica del drenaje linfático consiste a hacer llegar a los territorios linfáticos sanos el exceso de líquido acumulado en las zonas de edema por medio de manipulaciones o masajes. Es una  terapia física que estimula la circulación favoreciendo la salida de líquido con deshechos, disminución de la hinchazón, dolor  y síntomas producto de la enfermedad circulatoria.

El masaje circulatorio, Drenaje Linfático Manual, se realiza en todo el cuerpo para estimular la circulación general con especial dedicación a los sitios mas afectados con la hinchazón (edema) como pueden ser las piernas, brazos, abdomen, pecho o espalda. Se requieren de varias sesiones para obtener un resultado importante, el que se nota rápidamente por la disminución de la hinchazón, pesadez y dolores.

En una sesión de drenaje existen diferentes actos esenciales. Primero la preparación del paciente es muy importante, la relajación en un ambiente tranquilo y confortable. Luego el diagnóstico de las diferentes zonas de bloqueo linfático a drenar y finalmente los movimientos o masajes fundamentales.

Dos movimientos son importantes. Un movimiento de llamada o evacuación destinado a evacuar la linfa a distancia de la zona enferma hacia los vasos precolectores y colectores sanos. Otro movimiento de captación o de reabsorción para favorecer la penetración de la linfa en los vasos linfáticos a nivel de la zona del edema.

Algunas de las indicaciones prácticas del drenaje linfático son por ejemplo, después de cirugías de cáncer de mama, edemas después de cirugía de varices o ciertas cirugías estéticas, edemas después de traumatismos (fracturas, esguinces) y la celulitis como tratamiento de ayuda.

Virtudes del tratamiento

En el tejido conjuntivo se produce el intercambio de líquidos a nivel intersticial. El agua, la grasa y las toxinas ejercen presión sobre él y dan lugar a la aparición de la celulitis. Mediante el masaje manual, esta terapia intenta eliminar el estancamiento de líquidos de una forma natural y no invasiva. Sin embargo, se considera un tratamiento anticelulítico a largo plazo que precisa altas dosis de disciplina y paciencia.

El drenaje linfático está especialmente indicado para hacer frente a numerosas enfermedades de la piel (acné, cuperosis, rosácea, bolsas, eczemas, caída del cabello, y edemas faciales que pueden aparecer tras un lifting). Además, minimiza las cicatrices y las ablanda, evita los edemas en las piernas que padecen muchas mujeres embarazadas y la aparición de estrías. También combate la migraña, el reuma, la hinchazón y el cansancio de las piernas, la retención de líquidos y la celulitis. Por si esto fuera poco, tiene propiedades antiestrés, favorece el retorno venoso y alivia los dolores que suelen darse después de someterse a una liposucción.

A tener en cuenta

El drenaje linfático también tiene sus contraindicaciones. No se recomienda su empleo si existen inflamaciones agudas o si se padecen enfermedades malignas, ya que con el masaje las células degeneradas, los virus y las bacterias podrían ser desplazadas por el sistema linfático y diseminarse por todo el organismo.

Tampoco conviene que se presten a esta terapia aquellas personas que han sufrido una trombosis reciente por el riesgo de embolia que entonces puede conllevar. También se desaconseja ante hiperfunción de la glándula tiroides, asma bronquial, hipotensión, problemas renales e insuficiencias coronarias. Durante los días de la menstruación, se aconseja no aplicar el masaje sobre el vientre.

Recomendaciones

Para obtener los mejores resultados es aconsejable acompañar al tratamiento con ejercicio, dieta y uso de medias elásticas especiales si fuese necesario.

     Ejercicio: Por ejemplo, caminar 30 minutos todos los días sin hacer pausas en la caminata o 30 minutos de bicicleta sin parar. Lento y suave.

     Dieta: Intenta eliminar el azúcar, bebidas dulces y golosinas. Evita grasas animales (carnes rojas, manteca, frituras, leche entera, quesos amarillos), optando mejor por verduras (lechuga, apio, brócoli, espinaca, zanahoria, betarragas) y frutas (naranjas, mandarinas, kiwi, peras, manzanas). Elimina el pan, pasteles y galletas y controla la sal.

     Usa a diario calcetines o medias elásticas si han sido recetadas por tu médico.

     Descansa todas las noches con las piernas en alto durante 1 hora antes de dormir.

     Cuida su piel con una crema lubricante o recomendada por tu médico. Evita el sol y calor, dañan la piel e inflaman los tejidos.

 





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