EL DRENAJE LINFÁTICO MANUAL
.
Dos tercios de nuestro cuerpo están formados por agua. El líquido es el responsable de mantener en equilibrio todas las células de nuestro organismo, "pero cuando este equilibrio se rompe, el cuerpo se hincha, nos salen ojeras y la grasa se acumula en zonas no deseadas.
A través de la experiencia de profesionales, se ha comprobado que las personas que se someten a esta terapia pierden peso con mayor facilidad, reducen notablemente el volumen de sus muslos, a la vez que los tonifican y relajan todo su cuerpo, y aunque las mujeres sean la inmensa mayoría de personas que se someten a esta terapia, también es muy beneficioso para los hombres.
El drenaje linfático es una especialidad de masaje que actúa directamente sobre el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y mantener en forma el sistema inmunitario. Su efecto se deja notar sobre la piel porque activa la circulación y mejora la microcirculación. Además, hace frente a la celulitis evitando la retención de líquidos.El drenaje linfático manual es una técnica terapéutica de masaje suave e indoloro que tiene por objetivo el tratamiento de los disturbios del sistema linfático.
El principal efecto de este masaje es disminuir el volumen del tejido. Para muchos profesionales el Drenaje Linfático es el mejor complemento de belleza para una vida sana y sin estrés.
Existen centros especializados en esta técnica que en poco tiempo se ha puesto muy de moda, lo importantes es ir al especialista indicado y hacer el tratamiento bajo estricta vigilancia y por profesionales en la materia.
El sistema linfático
El sistema linfático es considerado como parte integral del sistema circulatorio, lo mismo que la circulación venosa o arterial, en la medida en que está constituido de un líquido o linfa, proveniente de la sangre y que retorna a la sangre por medio de los vasos linfáticos.
Nuestro organismo cuenta con un sistema circulatorio que se compone de 3 partes: Sistema arterial (lleva sangre con oxigeno y nutrientes); Sistema venoso (retira la sangre sin oxigeno y con deshechos); Sistema linfático (encargado de retirar el exceso de líquido y desechos).
Enfermedades del sistema venoso o linfático producen un desbalance en estos sistemas ocasionando varios problemas: retención de líquido, hinchazón (edema), pesadez, cansancio, ardores, calambres, manchas en la piel, dolor, hormigueos, induración de la piel y ulceras entre otros síntomas y signos.
La linfa es un líquido transparente y lechoso, rico en células blancas dispuestas a plantar cara a las infecciones motivadas por virus, bacterias u otros procesos que puedan poner en jaque al sistema de defensa.
Esta preciada sustancia circula por el sistema linfático a través de una tupida red de conductos que recorren todo el cuerpo y desembocan en colectores y troncos linfáticos, que finalmente se incorporan al torrente circulatorio. Su misión consiste en aportar oxígeno y nutrientes a las células y recoger de éstas los productos metabólicos de deshecho y las toxinas.La linfa transporta ciertos nutrientes como los lípidos y distribuye los glóbulos blancos que luchan contra las infecciones. También transporta las grandes moléculas como los desechos celulares, los glóbulos de grasa, las pequeñas partículas de proteínas…
Los ganglios linfáticos son pequeñas estructuras ovales. La sangre es purificada y filtrada en los ganglios linfáticos, donde las células se agrupan para luchar contra los microbios. Esta filtración evita que las bacterias, las células cancerosas y otros agentes infecciosos entren en la circulación sanguínea y se distribuyan por todo el organismo.
La linfa se drena a los vasos linfáticos y regresa a la circulación sanguínea. El sistema linfático constituye un sistema de transporte secundario que no tiene bomba propulsora. La circulación de la linfa depende de la presión del sistema circulatorio y del efecto de masaje natural de los músculos en movimiento.
La circulación linfática está ligada a la sanguínea, aunque a diferencia de la sangre, la linfa circula en una sola dirección; es decir, desde los órganos al corazón. El sistema linfático funciona como aparato de depuración o limpieza, pero también ejerce en calidad de sistema de protección y defensa del propio organismo.
Además, desempeña una función clave en la nutrición de los tejidos; especialmente gracias a su efecto limpiador, que se deja notar sobre la piel. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los tratamientos estéticos generan un incremento de la irrigación, lo que se traduce en una mejora del aporte nutritivo y de oxígeno sobre el área tratada.